«La FVF capacitando a nuevos entrenadores»

Curso Provincial 1 – Entrenadores de Vóley

Río Grande, Tierra del Fuego

Desde el jueves pasado se llevó a cabo en la ciudad de Río Grande el “Curso Provincial 1” para entrenadores de vóley, dictado por el instructor Marcelo Leiva.
El encuentro contó con una gran participación y estuvo dirigido al público en general, ofreciendo herramientas para la iniciación en el vóley desde una mirada lúdica, promoviendo el aprendizaje a través del juego y el mini vóley.

Queremos hacer una mención especial al entrenador Marcelo Leiva por su compromiso y claridad en el desarrollo de la capacitación, así como también a nuestra Federación Fueguina de Vóley por la organización y promoción constante de espacios de formación para entrenadores y entrenadoras de toda la provincia.

Del mismo modo, agradecemos a la Secretaría de Gobierno, quienes facilitaron los espacios necesarios para la realización del curso, como así también a Sebastián Ybars y al profesor Elías, de Casa del Deporte, por su colaboración y apoyo logístico que hicieron posible el éxito de esta propuesta formativa.

Fundamentación

Tradicionalmente, el desarrollo del minivoleibol se plantea entre los 8/9 y hasta los 12 años de edad.
Sin embargo, al analizar las características y condiciones propias de la iniciación en nuestro deporte, se concluye en la necesidad de abordar este proceso desde los 5/6 años, por los siguientes motivos:

  1. Iniciar el proceso de captación a edades más tempranas, en forma simultánea con otros deportes (fútbol, básquetbol, hockey, entre otros), evitando así que la llegada al voleibol se produzca tardíamente por deserción de otras actividades.
  2. Promover desde etapas iniciales una formación motriz amplia y variada, incorporando orientaciones, estructuras motrices y elementos propios del voleibol. De esta manera se amplía la capacidad de transferencia y se favorece el conocimiento del propio cuerpo, contribuyendo a la estructuración del esquema corporal.
  3. Ampliar la base de la pirámide de niños y niñas que practican voleibol, fomentando la masificación y el incremento no solo de la cantidad, sino también de la calidad de los futuros jugadores y jugadoras.
  4. Socializar la propuesta deportivo-recreativa del voleibol, fortaleciendo su presencia en la comunidad y contribuyendo a la popularización de nuestro deporte.